National Geographic publicó el documental sobre la mítica Ciudad Blanca, el cual denominaron: “Explorer: Legen of the Monkey God”

Desde hace muchas décadas, expediciones de científicos han explorado sobre la leyenda de la ciudad perdida en La Mosquitia, y finalmente se descubrió que es una zona rica en montículos arqueológicos, lo cual, según arqueólogos, es lo que muestra el reportaje de la reconocida institución científica.

National Geographic detalla que un equipo rastreó y mapeó extensas plazas, rastros de tierras, montículos y una pirámide de barro perteneciente a una cultura próspera de hace mil años y que luego desapareció.

El evento moderno que despertó la atención mundial fue en 1939 cuando el arqueólogo Theodore Morde aseguró haber estado en la ciudad, fue locutor de radio, productor de noticias para televisión, periodista, explorador, militar, diplomático, y según algunos, espía de la CIA. Es recordado por su afirmación de haber descubierto la “Ciudad Perdida del Dios Mono”.

Influenciado por las descripciones de Hernán Cortés y de Cristóbal de Pedraza de la mítica “Ciudad Blanca” y con el auspicio del Museo Nacional de los Indígenas Americanos (actualmente pertenece al Instituto Smithsoniano) se internó en 1939 -durante cinco meses- en la selva hondureña para “… abriendo senderos a filo de hacha y machetes a través de la densa vegetación selvática, llegamos por fin, a las ruinas de la ciudad perdida del Mono-Dios.”

“El lugar era ideal para una ciudad semejante. Las elevadas montañas formaban en fondo de la escena. Cerca de allí, una rápida catarata, hermosa como un vestido de refulgentes joyas, se precipitaba en el verde Valle de las ruinas Las aves resplandecientes como gemas, revoloteaban de árbol en árbol y los monitos, asomaban sus hociquillos mirándonos con curiosidad desde el denso follaje que nos rodeaba.

No puedo precisar de lo que he hecho la ubicación de la Ciudad del Mono-Dios porque, como ya he dicho, son muchos los que la buscan, atraídos por los relatos que hablan de tesoros, y nosotros queremos encontrarla intacta en nuestro próximo viaje, que será muy pronto. En esa ocasión, esperamos descubrir el Gran Templo y desenmarañar, entre otras cosas, el misterio del parecido de este prehistórico Mono-Dios americano con el Mono-Dios Hanuman, adorado desde hace decenas de siglos en la India.”

Inundaciones le impidieron realizar excavaciones, por lo que regresó con objetos -cuchillas, una flauta, ídolos esculpidos y utensilios de piedra- para probar el hallazgo de la ciudad que él creyó eran ruinas correspondientes a los antiguos chorotegas y que fue asociada a la“Ciudad Blanca”.

En setiembre de 1940 publicó un artículo en un semanario norteamericano con el título “In the lost city of ancient America´s Monkey God”. Nunca regresó; falleció en 1954 sin revelar la ubicación de la “Ciudad Perdida del Dios Mono”.

El documental se transmitio el 04 de octubre del 2015.