Agustín, nacido en Honduras, cuando era joven le atacó la enfermedad de la polio que le dejó postrado en una silla de ruedas. De profesión zapatero y con muy poco dinero, apenas para sobrevivir, todos sus esfuerzos y su tesón los ha dedicado a lo largo de 54 años, desde 1958, a cumplir su sueño: construir un helicóptero para poder volar.

 

 

Y está convencido de que puede hacerlo volar: El problema es que todo es increíble y la gente no lo acepta.

Gracias a @Alex_Cerrato por compartir el video.